¿Sigues abandonandote a ti mismo?

Así que has decidido dejar de abandonarte a ti mismo, tal vez creas que no es tu caso, tal vez creas que no eres ese tipo de persona, pero hazte unas serias preguntas ¿Eres mejor que ayer? ¿Mejor que hace una semana? ¿Mejor que hace un mes? Si es así porque lo eres. ¿ Has trabajado duro? ¿Como esta esa balanza, te has sacrificado más de lo que te has complacido? ¿Has dicho no cuando tenías que decir no y te has empujado para hacer lo que tenías que hacer cuando tenías que hacerlo?

En la entrada anterior hablamos sobre temperamento, carácter y personalidad, comenté que profundizaríamos en ese tema y dejaremos ese tema para unas entradas más adelante, hablaremos de algo no convencional que seguramente no te han dicho. A veces se buscan hacer cambios desde adentro, los libros de motivación tradicionales nos han hablado sobre esto durante décadas y no soy quién para desmentirlos aunque considero que olvidan un factor importante ¿Sabes cuál es? Me refiero al exterior, algo llamado lenguaje corporal.

Sabes que cuando piensas en una persona muy especial e importante en tu vida tienes una sensación agradable y hasta puedes sonreír sin darte cuenta, tu ceño se relaja, tus hombros también. Cuando recuerdas un episodio doloroso de tu vida tus músculos faciales se tensan, frunces los labios, tus ojos se ponen húmedos y hasta puedes sentir una especie de dolor en el pecho, dependiendo de que tan intenso y negativo sea para ti ese recuerdo. Mediante esos dos ejemplos quiero demostrarte que nuestros pensamientos despiertan una respuesta fisiológica, inconsciente, tus pensamientos no se quedan en el plano mental sino que traspasan esa línea manifestándose en acciones puntuales.

Algo revolucionario recién (digo recién porque el campo de estudio de la psicología y las motivaciones humanas ocupa un espacio muy amplio de la historia) descubierto por el señor Richard Brandler y su compañero John Grinder, es el hecho de que este fenómeno también sucede a la inversa ¿a que me refiero? tu estado emocional y mental puede ser modificado por acciones corporales específicas.

Veo mucha gente por la calle caminando encorvados con el pecho hacia dentro la cadera hacia adelante y la cabeza baja. Ignoran lo que su fisiología produce en su estado emocional. Tú no vas a seguir en el grupo que se produce a sí mismo un estado mental negativo porque ya te lo estoy explicando ahora.

Cada uno de nosotros tiene gestos y ademanes que nos distinguen, que van acorde a nuestra personalidad y factores individuales. Sin embargo para potenciar un estado mental positivo, seguro atractivo y hasta seductor, debes tomar en cuenta lo siguiente:

– Sé consciente de la verticalidad de tu cuerpo, busca acercarte a la perfección en tu postura, cuello espalda y cadera alineados, levanta el pecho, relaja los hombros y deja que se acomoden naturalmente. Un truco especial es imaginar que tu cabeza esta siendo elevada hacia adelante y hacia arriba como un globo. Seguro hay quienes tendrán más dificultad que otros dependiendo de los hábitos que hayas adquirido a lo largo del tiempo. Busca “el método Alexander para la postura” para darte toda la ayuda que puedas en vista de la importancia de ésta. Algo importante que plantea el método es que una postura elegante y erguida es algo natural en los humanos, es decir que no debes “adquirir el hábito de la buena postura” sino más bien inhibir los hábitos que te hacen tener una postura errada.

– Otro truco fisiológico: antes de salir de casa (o en el momento requerido) mantienes ambos brazos elevados, de pie y con las piernas abiertas a la anchura de los hombros durante 2 o 3 minutos, el resultado de esta postura es el incremento natural de tu testosterona, hormona encargada de tu seguridad interior y confianza (entre muchas otras cosas). La naturaleza nos enseña, cuando un gorila quiere mostrarse intimidador y seguro toma una postura similar.

Lo del párrafo anterior lo aprendí de un documental recomendadísimo que viene como anillo al dedo con el tema que estamos tocando ¡míralo hoy!. Se llama “Somos monos” de National Geografic Channel.

Hoy aprendiste la importancia del uso de tu cuerpo para potenciar o desmejorar tu estado emocional y tu confianza interior. ¿Alguna vez te has sentido inseguro, ansioso o nervioso? Coméntame más detalles en la caja de comentarios, será interesante que analicemos el escenario. Hasta la próxima.

Advertisements

Personalidad ganadora

En el largo y ancho mundo existe todo tipo de personalidades. Sin duda cada uno de nosotros quiere ser auténtico y natural y que el mundo alrededor nos acepte por como somos, esa es una actitud saludable siempre y cuando nuestra personalidad se encuentre en sintonía con los acuerdos más básicos de urbanidad y moralidad, en otras palabras que sea apta para uno de los propósitos más fundamentales de la humanidad y motivo por el cual disfrutas de todas las comodidades, avances y oportunidades de esta era, CONVIVIR.

Empezaré definiendo tres conceptos básicos:

1) Temperamento: Es la manera natural con que un ser humano en específico interactúa con el entorno. Es hereditario y no influyen factores externos. Seguramente has notado que a veces los hijos pueden tener características psicológicas de sus padres aún cuando no se han criado con ellos, la gente suele decir: “salió a su papá” o “salió a su mamá”. Dentro del ADN se transmite información genética específica que hace que el descendiente en cuestión tenga las características de sus padres o incluso abuelos.

Bien, he escuchado a mucha gente suponer que su manera de actuar y comportanse es algo totalmente predeterminado por su familia y que ellos son como son y básicamente no pueden cambiar. Si haces una observación razonable y objetiva a alguien sobre un aspecto negativo de su forma de ser, este tipo de persona te respondería: “Yo soy explosivo porque mi papá así es” o “Yo soy tímido porque mi mamá así es “.

En la entrada anterior comenté lo negativo de tener una percepción estática del mundo, predestinada y determinada por el azar y por la suerte, en contraste con una percepción sobre la creencia de que todo es modificable hasta el punto que podrías ser irreconocible.

2) Carácter: El carácter en términos sencillos es un conjunto de hábitos para interactuar. Un hábito es una acción que se repite frecuentemente hasta que se convierte en algo inconsciente, que se hace sin pensarse o sin esfuerzo. Es decir que el carácter es la manera en la que te acostumbras a reaccionar ante determinado estímulo, y está determinado por tu predisposición y tu actitud, es algo que puedes decidir desarrollar de una forma o de otra.

 

A menudo se suele escuchar que las personas dicen: “ese hombre tiene carácter fuerte” y lo expresan así simplemente porque el hombre tiene una tendencia a enojarse explosivamente con facilidad, ese es el significado coloquial y desubicado que nuestro idioma le ha dado a tan importante palabra. Tener un carácter fuerte no significa nada de eso. El carácter fuerte es aquel capaz de sobreponerse al temperamento y superarlo, corrigiendo las fallas naturales de la interacción.

Si por ejemplo, eres una persona que se enoja o se entristece con facilidad y eso te ha metido en problemas graves o te ha hecho sentir mal y sientes que no tienes mucho control sobre esa área de tu vida, sientes que es algo casi instintivo, es muy probable que sean características de tu temperamento las que te llevan a ese estado emocional, con un carácter fuerte serías capaz de sobreponerte a ello y conseguir reaccionar de manera más conveniente y positiva ante esos estímulos determinados.

La personalidad se dice en psicología que suele ser lo mismo que el carácter pero entendido en una forma más profunda considero que es la manera en la que otros te perciben, es decir los rasgos expuestos al público, la cáscara de la fruta. En pocas palabras los rasgos de temperamento y rasgos de carácter sumados forman tu personalidad. De esa personalidad depende básicamente el número de amigos que tengas y la calidad de la amistad que compartan, el número y tipo de mujeres que atraigas y la intimidad que alcances con ellas, las relaciones con tus padres y maestros, el trato de tus compañeros, y se extiende más allá de la etapa que hoy vives, definiendo en el futuro tu propio éxito y prosperidad económica.

Hay un proverbio que expresa muy bien la importancia de construir un carácter fuerte: “Siembra una idea y cosecharás una acción, siembra una acción y cosecharás un hábito, siembra un hábito y cosecharás un carácter, siembra un carácter y cosecharás un destino”

En la siguiente entrada explico los diferentes tipos de temperamento y la manera en la que puedes empezar a trabajar en tu carácter para hacerlo más fuerte y así potenciar tus buenas cualidades y disminuir las malas. Hasta la próxima.

 

Si tan solo fuera como él o como ella

Durante mucho tiempo experimente la dolorosa sensación que produce la envidia, ese tipo de envidia específica, la que te hace querer ser como otra persona, muchas veces puede ser por sus posibilidades económicos, por su físico, por su popularidad, por el novio o novia que tiene, por lo inteligente que es o por que es un gran atleta. Cualquiera puede ser el motivo que te lleve a experimentar esa terrible emoción, los motivos son muy personales y muy variados.

Hablaré desde mi propia experiencia, estudié desde el primer año de la primaria hasta el último de la secundaria en el mismo liceo, desde el primer momento se manifestó la personalidad influenciadora de un compañero que llegue a odiar, era el típico niño maravilla, el mejor en el fútbol, el que todos seguían, el más fuerte e intimidante. A medida fuimos creciendo era cada vez más agresivo, o al menos así lo percibía, hacia bullying a los más débiles, buscaba pleitos, se metía en problemas y seguía siendo adorado por todos, tuvo por novias a las más lindas niñas, del tipo que de niña con la que todos desean estar hasta sirviendo de capa para que cruce un charco. Y lo envidiaba, dolorosamente.

Desde la míope e inexperta percepción de mi precoz edad me era imposible saber a que se debía su éxito en esas áreas en las que yo era pésimo. Empecé a formarme el paradigma de que habían personas predestinadas para triunfar y ser buenos en lo que querían y que habían otros a quienes nada les salia bien y eran perdedores, me sentía un perfecto representante del segundo grupo. Maldije mi suerte, me sentía desmotivado para asistir a clases, me sentía inseguro y tímido, y ese sentimiento fue creciendo a medida pasaban los años.

Tal vez has sentido lo mismo que yo, en su totalidad o en parte es posible que hayas tenido algunos de estos síntomas. Quiero hablarte ahora de lo que puedes hacer si estás sintiendo eso, no quiero ser el típico “consejero” que te sugiere aceptarte a ti mismo, sé que es díficil siendo un adolescente aceptarte solo con pensarlo, no hay ninguna magia ahí, con solo decirte: “me aceptaré a mi mismo” no te sientes diferente, eso lo sé bien; con esto no quiero decir que debes despreciarte y odiarte por como eres.

Hay una delgada línea entre aceptarte a ti mismo y caer en la mediocridad y no querer salir de la zona de comodidad, hay cosas que no te gustan de ti así como habían cosas que no me gustaban de mí. Yo te sugiero evolucionar y convertirte en una mejor versión de ti mismo, con inteligencia y disciplina puedes cambiar cualquier área de tu vida ¿Te parece difícil de creer? ¿Crees que es una utopía? ¿O una fantasía bonita? – No es mi trabajo decirte como lo vas a lograr, al menos en esta entrada, lo que interesa es que a partir de esta lectura tomes una actitud diferente ante la vida, una actitud más positiva en la que confíes en tus recursos, posibilidades y potencialidades.

No importan tus circunstancias actuales te aseguro que nadie puede motivarse a partir de sus propias circunstancias en el presente. Lo valioso es concebir en tu mente una verdad que es muy real y muy pura: “PUEDES MODIFICARTE EN LOS NIVELES MÁS IMPORTANTES DE TU VIDA”. Incluso hasta tal punto que no te reconocerán, como si fueras otra persona, has nacido en LA GRAN ERA DE LA INFORMACIÓN y todo lo que necesitas está a tu alcance y en tu interior.

Habrán quienes te digan: “acéptate como eres y sé feliz” pero mucho cuidado si es que lo que quieren es decirte: “quédate como estás y trata de no deprimirte”. A modo de ejemplo, habrán entre mis lectores personas con sobrepeso. Jamás te aceptes como un “gordito” o “gordita” y vivas feliz en la atiborración de grasas y azúcares y un estilo de vida sedentario, además de que esa “aceptación” es peligrosa para ti mismo, es desmotivadora y mediocre porque te sumerge en una zona de confort que te impide ver de lo que en verdad eres capaz a través de tu potencial. Este ejemplo es universal y aplicable a cualquier aspecto negativo que vivas en este momento. El sobrepeso que tienes hoy es el resultado de las decisiones, alimentación, estilo de vida y otros factores clave, que has tomado en el futuro y que sigues tomando hasta hoy, es así como debes de entenderlo, has conseguido un resultado a partir de unas decisiones, tomando otro tipo de decisiones vas a obtener otro tipo de resultado.

Esa es la actitud frente a la vida que te llevará a ser la mejor versión de ti mismo y es ahí por donde se empieza a superar los aspectos que te hacen ver y envidiar la vida de otros en vez de disfrutar la tuya plenamente.

Escribe en un comentario o mensaje cuales son esos aspectos que no te gustan de ti mismo y te producen mal, aportare una luz a través de una entrada para empezar a trabajar. Hasta la próxima.

El ausente

Soy el primogénito de mis padres, vienen dos detrás de mí, uno 7 años menor y el otro con 9 menos que yo. Mis hermanos son un par de adolescentes ahora mismo, tenemos una relación íntima y cercana. Su crecimiento viene acompañado de un fuerte desarrollo social, físico y psicológico a través de la persuasión instructiva que ejerzo sobre ellos. Sin duda muy diferentes al frágil enclenque de carácter débil que fui yo a su edad.

pony-y-caballo

Como me hubiera gustado tener un hermano mayor que me guiase, alguien con quien hablar en confianza, que me enseñara como seducir mujeres, defenderme a mí mismo, como verme mejor, superarme en todo lo que deseaba, etc, etc, etc…

Pues bien se que muchos de los que me leen en este instante y me seguirán leyendo pueden encontrarse en las siguientes circunstancias:

a) Eres el mayor de tus hermanos.

b) Eres hijo único.

c) Tu hermano te ignora o ignora o dice ignorar lo que buscas saber.

Si respondiste afirmativamente a cualquiera de estas es porque tienes un hermano mayor ausente, pero siéntete agradecido de haber nacido en la gran era tecnológica donde podemos comunicarnos en segundos. Seguiré publicando entradas interesantes para mis hermanos que sufren en adolescer hacia la etapa adulta en la que yo recién me encuentro.  Puedes hacerme preguntas sobre cualquier tema de interés especial para ustedes, te aseguro que las dudas, los miedos y las inseguridades que puedas estar viviendo y sintiendo tienen una salida disipable si se encuentra la guía adecuada. Hay un dicho que me gusta mucho y dice: “O despiertas tú o la vida te despertará”. Que la vida te despierte implica llorar sangre y perder tiempo irrecuperable muchas veces, es algo que no tienes que pasar cuando tienes un buen hermano mayor.